jueves, 29 de agosto de 2013

La Ría


¿Qué hacer cuando tenemos hambre? ¿Qué tal salir a comer unas tapitas?

La Ría se encuentra en el nº1 del Camino viejo de Simancas, junto al monumento al cine, y también se puede acceder desde el Paseo Zorrilla, donde en verano tienen una terraza genial.

En este bar encontraremos tapas tradicionales y espectaculares, pudiendo escoger entre una amplia y apetitosa variedad: lomo, oreja, mejillones, croquetas, empanadillas, sandwiches, gambas, chipirones...
Pero si hay algo que quiero destacar y que no os podéis perder son las patatas bravas, porque aunque parezca un plato sencillo, unas simples patatas pueden ser un manjar o un desastre dependiendo de ese toque especial que se le da en sitios como éste, del cual he salido siempre muy satisfecha. ¿No tienen mala pinta verdad?



Como podéis comprobar en la carta, este sitio es perfecto si no queremos gastarnos mucho dinero:



Además, como obsequio, siempre ponen canapés, croquetas, una pequeña ración de patatas… Son muy atentos con el cliente, ofreciéndote en ocasiones más de una tapa de regalo. De hecho, la última vez que estuve el camarero fue pasando por las mesas con una bandeja de san jacobos para que, el que quisiera, cogiese.


Y claro, en esa situación, una vez abierto el apetito y con esos precios ¿Cómo no vamos a pedir nada más? ¡Es que es casi imposible!



¡Cien por cien recomendable!

martes, 20 de agosto de 2013

Peggy Sue's

¡Criticona regresa de nuevo!

Tras meses de pausa, algo ha hecho que necesite volver al blog, y, desgraciadamente, ese algo no es demasiado bueno, una enorme decepción ha despertado en mí ansias de escribir sobre....






Supongo que a la mayoría os sonará, si no es por su local en Valladolid, por cualquiera de los alrededor de 40 que hay repartidos por el país.

Antes de nada, debo destacar que Peggy Sue's se trata de una franquicia y que, aunque mi experiencia en el local vallisoletano ha sido mala, es posible que en otros establecimientos sea completamente distinta.

En Valladolid se encuentra en la Calle Gamazo, al principio de la calle viniendo desde la plaza de Colón. Presenta una apariencia llamativa y agradable, suele haber bastante gente por lo que aún llama más la atención.

La carta no tiene sorpresas si ya la has consultado en internet, es exactamente la misma, por lo que uno puede ir con la idea ya preconcebida de lo que quiere comer.

Cuando llegamos había bastante gente y tuvimos que esperar a que nos atendieran, sólo estaban trabajando el cocinero y el camarero, así que era comprensible la tardanza en atendernos, si bien es cierto que para la cantidad de gente que había un sólo camarero resultaba insuficiente. Posteriormente llegaron dos camareras pero para entonces el jaleo había cesado, se habían vaciado unas cuantas mesas, otras estaban ya terminando y no entraron más clientes en todo el rato que estuvimos.

Evidentemente cuando hay un solo camarero para acomodar a quienes entran, atender a los que ya están y recoger las mesas que van quedando vacías, el trato al cliente se va a tomar por saco. El pobre chico estaba quemado y, aunque realizaba correctamente su trabajo, se le veía desbordado, la imagen transmitida al cliente en estos casos no es que sea muy buena precisamente. 

Nos acomodó en una mesa y puso sobre ella unos manteles de papel en los que se podían leer maravillas acerca de ellos mismos: uso exclusivo de aceite de oliva, carnes de primera calidad seleccionadas exclusiva y cuidadosamente para ellos, todo muy artesanal y sano... en definitiva: se echaban muchas flores a sí mismos.

Tras escoger, vino a tomarnos nota, en nuestro caso lo que pedimos fue sencillo: agua y pink lemonade para beber, y para comer piza, hamburguesa y palitos de queso.

Nos trajo primero las bebidas, la pink lemonade era exactamente como esperaba, la había pedido por curiosidad y por la diferencia de precio frente a la cerveza y los refrescos que me parecen bastante caros. La limonada rosa es una especie de 'guarrada' que sabe a limón y a algo más que no supe descifrar, me la sirvieron caliente y con dos simples hielos. Un desastre.

Foto no tomada por mi


Tras las bebidas nos sirvieron los palitos de queso:



Cinco palitos de queso, con la masa algo insípida y demasiado gruesa (que no tengo yo todas conmigo de que estén envueltos a mano uno a uno...) los botes de salsa se quedan grandes puesto que para cinco palitos de queso es demasiado (aunque menos mal... ¡en un par de párrafos me explico!) el queso del interior es bastante normal y no está suficientemente fundido. No sé si es artesanal pero es muy caro para lo que dan.

Lo siguiente fue una pizza, pedí la Pizza Marilyn y solicité que si podían no le pusieran bacon, pero.... ¡¡No se podía quitar el bacon!! La explicación dada fue que ya les venía echado y no se podía quitar ¿entonces esto qué es? ¿publicidad engañosa, no?


 
No me hizo especial gracia ese impedimento pero al final la pedí y el bacon no fue problema, tardé veinte segundos en quitar los seis trocitos de bacon que encontré. En cuanto a las aceitunas, los tres trozos que veis en la imagen son todos los que había, ni siquiera sumaban una aceituna completa. El queso no estaba bien repartido por toda la masa, de manera que encontré 'calvas' en mi pizza, y el huevo estaba hecho a la plancha, sin sal y colocado simplemente encima de la pizza, no estaban cocinados a la vez en absoluto. El sabor brillaba por su ausencia, pero como teníamos salsa de los palitos de queso se pudo hacer un apaño. 


 

Suspenso total, no sólo por lo que resultó ser, sino por lo mucho que presumen de hacer las cosas una a una y artesanalmente. Es una pizza congelada con un huevo encima y punto, aunque es posible que asi esté insultando a muchas marcas de pizza congelada que superan a ésta con creces.

Finalmente pedimos una Personal Burger 


No sé si de verdad en algún momento preguntarán al cliente cómo desea la carne o pasan y directamente las hacen siempre igual, el caso es que allí nadie nos dio tiempo a decir cómo queríamos la carne, nuevamente suspenso.

Los ingredientes escogidos fueron bacon, tomate y queso:




El bacon insípido, la rodaja de tomate eso sí, bastante generosa y el queso normalito. La carne... ¡un desastre! Por dentro no estaba poco hecha, estaba directamente sin hacer, y por fuera estaba completamente quemada, como si la hubieran hecho deprisa y corriendo sobre la plancha a la mayor temperatura posible.

Tras este fiasco pagamos y nos marchamos, no sin antes decirles un amable 'adiós' hacia el cual no obtuvimos respuesta.

Así que mi conclusión es muy rotunda:

Dime de qué presumes

y te diré de qué careces


lunes, 30 de abril de 2012

Pecaditos

Tenía grandes expectativas cuando vi este local desde la calle por primera vez. Llevaba varios días queriendo acercarme, pero cuando por fin he tenido un ratito para ir, han sido cinco los minutos que he durado en el interior de Pecaditos sin quedar horrorizada por el sitio. 



Pecaditos es una franquicia española de tabernas y restaurantes cuyo objetivo es, según su página web [http://www.grupopecaditos.com], ofrecer comida y bebida de primerísima calidad a 1€. Por si acaso aclaro que no voy a poner en cuestión la calidad que puedan tener los restaurantes originales surgidos en Burgos en 2008, no es esa mi intención. De lo que voy a hablar simplemente es de mi experiencia en la taberna de Valladolid, ubicada en la Calle Manzana 6:


Como he adelantado, fueron cinco los minutos que duré sin alterarme. ¿Por qué?

La primera impresión es excelente. Decoración impecable, estudiada y original. Se fusionan bien los conceptos de taberna tradicional con negocio de comida semirrápida orientado hacia gente de todo tipo. El sistema de pedido es el ya conocido del 100 montaditos: te dan una carta sobre la cual anotas el número de tapas que quieres de cada tipo. A priori no está mal pero...

...según van pasando los minutos la nota que podríamos darle al lugar va bajando rápidamente. La presencia del personal está lejos de ser adecuada y hay demasiada gente tras la barra contribuyendo a que tenga una imagen caótica y desordenada. El trato es seco, sin sonrisas ni miradas amables. La única buena presencia que hay es la de las paredes y esas vienen en el lote de la franquicia, así que de alguna manera, ¡no cuenta!

En cuanto a la bebida: no está nada mal si tenemos en cuenta que ponen refrescos a 1,50€ y cañas (bastante pequeñas) a 1€. Pero un momento... recordad que ¡es una franquicia! Coca Cola y San Miguel les proporcionan sus productos más baratos a cambio de ciertos privilegios. Puede que te pongan la bebida más barata que en el bar de al lado, pero eso no tiene nada que ver con que se esfuercen más por el cliente que en otro lugar en que la caña valga 1,80. 

A mí me gusta que parezca que les importo, no me gusta tener la sensación de que lo que quieren es sacarme el dinero. Prefiero pagar 2€ por un refresco y que me traten bien a pagar menos y que, encima, parezca que me están haciendo un favor. Pero bueno, si eres de esa gente que cuenta cada céntimo que gasta ya sabes dónde ir.

Aun así, hasta aquí, podríamos darle una nota de aprobado raspadillo, podría haberle incluido en mi lista mental de "lugares poco frecuentados que siempre pueden ser un recurso cuando no sabes dónde ir". Pero no, finalmente suspende con un cero cuando llega el momento de pedir algo de comer. Esto fue lo que pedimos nosotros: dos mini hamburguesas de buey y un 'pecadito' de salmón con queso philadelphia:



¿Lo habéis visto? ¡Ese trozo de pan untado con queso de supermercado barato y una fina película de salmón no vale 1€ ni en sueños! Si al menos llevase por encima la parte que faltaba del pan, habría parecido un minibocadillo y se habría salvado de mi asesina mirada.

¿La cuestión es ahorrar pan? Pues bien, utilizando rebanadas de pan en lugar de medio panecillo mal cortado, la presencia también habría variado bastante. Sí, en el fondo serían los mismos ingredientes, pero visualmente habría cambiado muchísimo. Hay cosas que importan mucho y son esenciales en hostelería, como que parezca que lo que te sirven no te lo puedes hacer en casa (y lo dice una que no tiene ni idea de cocina)

Las hamburguesas tampoco se quedan cortas: insípidas, precocinadas y frías. Incluso dudo que sean de buey. Tampoco creo que valgan el euro que piden por ellas.

Supongo que haber empezado el post con tanta indignación para que, al final, mis razones sean simplemente éstas no os parecerá suficiente (Sí, soy consciente de que llego a niveles de exigencia bastante elevados) pero creedme, hay bares que ponen eso de tapa gratis, ¡gratis! Si pago por comer algo, como mínimo, tiene que ser superior a lo que en otros establecimientos me dan como obsequio.

El "todo a 1€" es una estrategia que hay que saber llevar bien, si no sabes ocultar tus intenciones es mejor que no lo hagas. Es así, al cliente no le gusta notar que el establecimiento siempre busca tener beneficios. Cosa que sí, es absurdamente lógica: nadie trabaja ni se vuelve empresario para perder dinero... pero hay cosas que siempre es mejor que no se noten demasiado. No hay nada que más desprestigie un lugar que poder realizar un cálculo mental rápido de lo que realmente cuesta lo que se pide.

Cuando uno ve ese trozo de pan mal hecho y sin presencia de ningún tipo, el cliente sólo puede pensar que le están tomando por idiota, y a nadie nos gusta que nos roben ni que nos tomen el pelo.

Así que me saco la cabra y no vuelvo por aquí, al fin y al cabo, estando en el centro en seguida podemos encontrar otro lugar al cual ir.

jueves, 5 de abril de 2012

Restaurante Wok Asador

En la entrada que realicé hace unos meses sobre los restaurantes Wok he recibido un comentario preguntándome sobre el Wok Asador ubicado en la Avda. Salamanca a la altura del puente de la hispanidad, así que voy a contaros mi experiencia en este restaurante asiático.



Al igual que en el resto de restaurantes wok la mecánica es la misma: Buffet libre con distintos tipos de comida separados en varias zonas:

  • Zona de sushi y ensaladas.
  • Bandejas de fritos: croquetas, rollitos, gambas...
  • Sección con diferentes tipos de guisos, muchos de ellos nada tienen que ver con la cultura oriental pero bueno, no están tampoco muy mal. No faltan los tradicionales platos de arroz y distintos tipos de tallarines y pastas.
  • Tenemos también la zona de productos crudos a escoger para que nos los cocinen en la plancha o al wok con la salsa que más nos guste.
  • Tienen una zona de comida Argentina a la brasa, lo cual resulta bastante peculiar!
  • Para terminar de comer podemos ir a los postres donde encontraremos fruta, fruta en almíbar, tartas, flanes, natillas, helados y tortitas.


En cuanto a la estética creo que este Wok gana por goleada al resto. Es tan bonito por dentro que es inevitable quedarse boquiabierto. Además está en una nave enorme, por lo que soy incapaz de calcular cuál es el aforo de este sitio... ¡no creo que sea posible quedarse sin mesa!

Tienen muchísima gente trabajando, así que en todo momento estás atendido, desde que entras hasta que sales. El trato es muy correcto y están pendientes de todo: en cuanto te levantas de la mesa para ir a por otro plato acuden para llevarse el plato sucio. (En muchos otros tienes que ser tú quien lleve el plato a una caja.)

Tiene una gran pega: Está condicionado a ser un restaurante para ir un día de diario. El fin de semana olvídate. Me explico:

Cualquier fin de semana la variedad de platos brilla por su ausencia, casi todo lo que hay son fritos y platos poco saludables. Las ensaladas tienen un aspecto artificial y están bastante poco elaboradas. Las colas de espera para la plancha o para el wok son interminables y la gente se comporta como animales cogiendo comida de las bandejas. (Bueno, supongo que esto último tiene que ver más con el carácter español y la gula y picaresca que nos caracteriza.) 

Sobre este restaurante y su aforo yo hago una reflexión: Teniendo en cuenta el número de mesas y que no hay más mostradores de comida que los ya mencionados, si en algún momento el restaurante se completase, sería imposible abastecer a todos de manera correcta... y con lo de moda que está ir a los wok no me extrañaría que un fin de semana estuviera abarrotado.

En conclusión: Si lo que os gusta es estar tranquilos, encontrar variedad y calidad, nunca se os ocurra ir un viernes noche, sábado o domingo, mejor id a diario, sale más barato y se come mejor.

A diario encontramos menos fritanga, la comida está más elaborada, las cosas a la plancha y al wok las hacen tranquilamente y sin agobios y no es necesario esperar cola para que te atiendan en la barra de cocina. Tienen mejores ensaladas, más tipos de shushi, más variedad de platos y el aspecto de la comida es, en general, muchísimo más apetecible.

He encontrado por internet esta foto de las bandejas de Sushi que tienen a diario para que comprobéis que tienen muchísimos tipos:




Sí que es cierto que los primeros días que abrieron la calidad y el trato eran insuperables, pero con el paso del tiempo y que ya han atraído a muchísima gente creo que se han acomodado (Pero esto pasa en todos los wok).

Hay otra cosa que ahora ya es irrelevante, puesto que las temperaturas ya empiezan a subir, pero en invierno hace bastante frío. Ponen estufas grandes junto a las mesas, pero el número de estufas que tienen es insuficiente. Cuando empiezan a llenarse las mesas al final hay siempre gente pasando frío. Además, ir a los baños es casi hacer una expedición al polo norte, ¡he llegado a ponerme el abrigo para ir al servicio!

Si sólo disponéis de tiempo libre para salir a cenar en fin de semana, es mucho mejor desplazarse un poco más hasta el Wok Metrópolis (Junto a Hipercor). Si el día que decidis ir al wok es a diario probad a visitar el Wok Asador. ¿El precio? similar al resto, unos 11 o 12 €.


PD: Espero haberte sido de ayuda, usuario anónimo que me preguntó ;)


Chalet Suisse

Hoy vengo a hablar de este pedacito de Suiza que se encuentra en Parquesol. Se llama Chalet Suisse y es un acogedor y tranquilo establecimiento que podemos visitar en la calle José Garrote Tobar 16.


Es posible que desde fuera no sea un bar que llame la atención, de hecho, hasta que no se realizó el evento de la Ruta de la Tapa por el barrio, no se me ocurrió entrar. ¡Y qué gran acierto! Desde ese día han sido numerosas las veces que hemos disfrutado de una buena cerveza acompañada de una rica tosta. 

   

Click para ampliar =)
Los precios no están nada mal, si pincháis sobre la imagen podéis ver la carta de tapas y ensaladas que tienen. Absolutamente todos los productos son de una calidad excelente: el queso, el tomate, los ibéricos... ¡hasta el pan es extraordinario! Sin embargo, el producto por el que más destaca este restaurante son las fondues de queso con carne. No las he probado, pero las opiniones que he oído al respecto son excelentes.


De todas forma lo aviso: ¡La fondue no es una opción barata! Un día me animé a probarla y me asusté un poco con el precio, así que me arrepentí. Luego lo pensé mejor y, teniendo en cuenta que es algo exótico y difícil de encontrar en Valladolid, es muy lógico que no sea precisamente económico. Si queréis daros una cena o comida capricho... ¿Por qué no plantearse pedir una buena fondue aquí?

Si habéis leído otras de mis entradas sabréis que tengo un imán para los establecimientos con cervezas raras... y éste no iba a ser menos. Tienen bastante variedad de cervezas embotelladas, pero lo que más me gusta es que tienen cinco cañeros: Mahou 5 estrellas, Maes, Kwak (servida en su peculiar vaso), Grimbergen y Paulaner. Creo que no he visto un sitio donde tiren mejor las cañas, tardan un poquito en servirlas, pero es porque se esmeran muchísimo en que la caña quede bien, tanto de aspecto como de sabor.

Ya se sabe que una imagen vale más que mil palabras, así que os voy a ilustrar con imágenes de algunas de las cosas que he probado:

Tostas de Salmón con queso fresco, Lomo ibérico con tomate y Queso curado con tomate y anchoa.


Queso de oveja y Surtido de Patés.










 




Surtido de Ibéricos


Y no puedo terminar la entrada sin hacer alusión al buenísimo trato que tienen y a la eficiencia con que trabajan. Muchísimas veces el bar tiene bastante clientela y a pesar de ello sirven bien, rápido, y la calidad permanece intacta... esto último es algo muy loable, no son pocos los establecimientos que cuando se ven desbordados descuidan la calidad.

Así que como conclusión general os recomiendo ir. Es un lugar perfecto para ir a cenar o de picoteo y, además, estar tranquilos.

jueves, 22 de marzo de 2012

Campus Universitario: Bar El Faro

Este establecimiento se encuentra un poco alejado del resto de los que he analizado dentro de la temática Campus Universitario, pero a pesar de tener que desplazarnos un poco más, merece la pena. 

Está ubicado en una esquina del cruce de las calles Rector Luis Suárez y Rector Hipólito Durán, en un local perteneciente a un edificio relativamente nuevo y agradable a la vista. Es indudable que la estética de una fachada y de su entorno es un factor importante que puede hacernos escoger un bar frente a otro. Por ejemplo, los edificios de otros bares universitarios que ya he analizado son bastante viejos en comparación con éste, y eso ya no sólo repercute en aspectos visuales, sino también en que obviamente un lugar nuevo y recién montado es mucho más llamativo que uno viejo.




La verdad es que tengo sensaciones algo contradictorias respecto a este lugar. Hay aspectos por los cuales lo valoro mucho y otros tantos que en algún momento me han hecho pensar en no volver. 

¿Qué es lo que me gusta? El ambiente, el tipo de gente que va, los precios, la decoración, el trato, los obsequios que tienen con el cliente...

Pero sin embargo, no me queda más remedio que resaltar esas cositas que me han dado qué pensar.

¿Sabéis lo que es el AutoPull? Te proporcionan una mesa con un cañero para que te sirvas tú la cerveza que quieras. En una pantalla queda reflejado cuántos litros llevas consumidos y, cuando te canses, pagas lo que hayas gastado. Se supone que debería de salir más barato que pedir cañas en la barra ¿no? Pues no, te cobran a 4.50 el litro. Teniendo en cuenta que en una caña tenemos 0.33l, vale 1,50€ y con eso estás pagando además que te la sirvan bien y la molestia del camarero en servirte y saber cuántas llevas... pues entonces si hemos dicho que por el servicio de AutoPull pagas 4,50€/l la conclusión es que estás pagando lo mismo pero con la diferencia de que te lo sirves tú. ¡Oh, qué gran ventaja! Vale, sí, estoy de acuerdo con que es un servicio nuevo y original que no se encuentra en muchos bares y algún día por cambiar un poco de rutina puede llamarnos la atención… pero no sale para nada rentable y, además, la cerveza está excesivamente amarga por el exceso de gas que tienen los cañeros. Fatal, ¡toda una decepción!

Las ruedas de patatas con salsas son toda una aventura ¿estarán bien hechas hoy? ¿Estarán pasadas? ¿Estarán calientes? ¿Estarán frías? Los días en que están bien hechas están riquísimas, pero otros días son para decir que se las coman ellos. Esa variación en la calidad es muy desconcertante, yo prefiero irme a cualquier otro sitio que me asegure una calidad antes que arriesgarme a que tengan un mal día en este bar.

Pero bueno, al margen de estos pequeños detalles, la conclusión final es que si estudiais cerca y estáis cansados de hacer siempre los descansos en la misma cafetería os recomiendo que os paséis por El Faro. Es un sitio genial para tomar algo tranquilamente, ¡algo que no sea cerveza de AutoPull, claro! 

Y si tienes hambre y te gusta el riesgo... siempre puedes pedirte unas patatas ;-)

viernes, 16 de marzo de 2012

La Passion Cafe

En la calle Ruiz Hernández encontramos una puerta que da paso a otro mundo. Si te apetece huir de lo tradicional aquí encontrarás un oasis reconstituyente que hará las delicias de tu ansia de viajar, cambiar o escapar.


En este local prima la estética. Hay de todo, y cuando digo de todo es de todo. Paredes decoradas con los más variopintos pósters y cuadros... probablemente producto de numerosos viajes o búsquedas en internet y en tiendas especializadas. Y digo probablemente puesto que no lo sé a ciencia cierta, sólo creo no equivocarme cuando digo que la decoración es tan diversa que haber conseguido esa colección de elementos decorativos ha tenido que ser una larga y difícil tarea. Me gusta.

Lo confieso: inicialmente me pareció estéticamente pretencioso, caótico y desestructurado... (como criticona que soy las impresiones negativas siempre son las primeras en salir), pero es mejor no guiarse de las primera imagen que te da un sitio. Con el tiempo me dí cuenta de todo el encanto que tiene ese eclecticismo. Esto, que puede parecer simplemente una alternativa más a todos los bares que haya en una ciudad, no lo es tanto en una ciudad como Valladolid, en la que el gusto por lo barroco y lo contracultural es una mera anécdota... Así que estarás de suerte si te enamoraron los bares del barrio Gótico de Barcelona.



Un rasgo caracterisitico de esta multiculturalidad es la gran variedad de cervezas que tienen, hay dos grandes cámaras con botellas de todos los rincones del mundo, de todos los tipos y sabores. Tras unas cuantas entradas en este blog ya os habréis dado cuenta de que la 'Criticona!' es una gran amante de esta bebida, así que un bar con una variedad así lo tiene facilísimo para conquistarme, y espero que para conquistaros a vosotros también ;)

A pesar de que la estética es más cercana a la de un bar de tarde-noche, tienen una carta de curiosos platos para comer o cenar: Humus, guacamole, carpaggio di buey, jamón de pato, foie de pato, trío de quesos y guisantes con wasabi. Si eres de los que no se arriesgan puedes pedir una ensalada, tienen tres tipos: passion, italiana y de algas. Lo más caro es el trío de quesos que vale 12€, todo lo demás cuesta entre 4 y 7€. Por ese precio merece la pena probarlo. 



Y para después de comer o cenar ¿qué tal un café o un té? ¡Probablemente de los mejores de la ciudad! Puedes animarte también con un batido natural de frutas o un magnífico cócktail. ¡Tú decides!

Así que ya sabéis, salid de los ya conocidísimos bares que hay junto a la Facultad de Derecho y pasaos algún día por aquí dando rienda suelta a vuestro espíritu más cosmopolita, ¡os gustará! 

Facebook: LA-PASSION-CAFE

viernes, 9 de marzo de 2012

Quintos y Tapas

Triste, desolada. No hay palabras que reflejen fielmente el nivel de decepción en el que me encuentro. Soy una exagerada, lo cual es fruto de lo criticona que soy, pero no por ello lo que digo es menos cierto. 
 
Voy a contaros de forma positiva las impresiones que inicialmente tenía de este bar y, sintiéndolo mucho, no voy a poder guardarme esas razones por las cuales no puedo evitar sacarme la cabra.

¡Y no me gusta sacar la cabra! Aunque parezca mentira prefiero salir contenta y satisfecha de un establecimiento que dejarme llevar por esos demonios tan españoles que le proporcionan un perverso gusto a esto de criticar negativamente. 

¿Recordais El Güevo? Célebre bar de noche ubicado en la Calle Paraíso durante muchísimos años... ¡Pues ya no está! En su lugar ahora encontramos este bar llamado Quintos y Tapas, mucho más bonito, llamativo y cotidiano (entendiendo por cotidiano un bar que no es específico de copas y fiesta).

Estéticamente no se le puede sacar un solo fallo. Imagino que Mahou tiene buenos decoradores en nómina, este bar está exclusivamente patrocinado por ellos. A pesar de que el logotipo de la conocida marca se encuentra en absolutamente todos los rincones del lugar, en ningún momento se hace pesado o agobiante. Es tan bonito y original que si le ponemos nota a la primera impresión que nos llevamos es un 10. Podríamos pensar que nos gusta tanto debido al gran cambio que se observa en comparación con lo que había ahí antes, pero no, al margen de cualquier comparación la nota sigue siendo de sobresaliente. 

Precios muy accesibles para tratarse de un bar en plena calle Paraíso, ya sea en bebidas o en comidas. Si no lo sabéis, en esa calle hay un par de establecimientos de tapas muy conocidos, ¡pero cuyos precios son desorbitados! Ahora, eso sí, son precios que merece la pena pagar. (Si algún día queréis daros un capricho os recomiendo que os paséis por La Taberna del Hidalgo, sus canapés y tapas son ligeramente caros, pero impresionantes.) 

En Quintos y Tapas tenemos gran variedad de raciones para elegir: 

Por 3,50€ encontramos huevos rotos, jijas, patatas arrugadas o bravas…  a 4€ raciones de torreznos o chorizo y, por un par de euros más, también hay de croquetas, calamares, tigres, mejillones, oreja, cecina… No me voy a explayar contándoos toda la carta, sólo pretendo reflejar la idea… pero ya sé lo que estáis pensando, no es tan asequible  como he dicho. Me explico: cuanto a cantidad y calidad las raciones son generosas y adecuadas al precio lo cual lo hace más barato en comparación con muchos sitios. 

Si vas con amigos y os gusta la cerveza tienen cubos de 5 mahou de quinto por 5.50: 



Y si tan positiva es esta descripción inicial… ¿por qué dije en un principio que estaba desolada?

Pues porque cuando el comportamiento de algún empleado es cutre, eso puede ser letal para un sitio. No me voy a meter con ninguna persona, creo que la selección del personal es tan importante como la selección de los productos que vendes y la decoración que le das a un bar. Los empleados son una importante parte de la imagen que tiene un sitio y, por tanto, no se puede separar de la crítica de un bar el comportamiento de un camarero.

Si por políticas internas se prefiere que el cliente pague al ser servido, hay formas convenientes de hacérselo saber al usuario…  formas que deben de ser tan sutiles y delicadas que si no lo sabes hacer bien es mejor que desistas de ese propósito y permitas que el cliente pague cuando termine. 

Si es el propio camarero el que, nada más hacer el pedido y sin haberte servido aún, te dice que le pagues, te están llamando delincuente a la cara. ¿Es exagerada esta observación? Para nada, un lugar de ocio es un lugar donde estar a gusto, y si parten de la premisa de que vas a irte sin pagar, ya no vas a estar en un lugar acogedor y cómodo y el próximo día fácilmente buscarás otro sitio en que pasar un rato tranquilo.

El trabajo de un camarero implica muchísimas cosas que la gente desconoce: servir de manera correcta y eficiente, buen trato con el cliente, limpieza de los utensilios, limpieza de las mesas… y estar pendiente de todo el mundo: quién entra, quién sale, quién paga, quien aún no ha pagado… En definitiva, no es sencillo, pero tampoco se puede pretender que el trabajador tome una vía rápida hacia la comodidad y tranquilidad mediante el cobro por anticipado.

Si bien es cierto que esto sólo ha sucedido un día, es desgraciadamente real que un solo error puede echar por tierra todo recuerdo positivo que una persona puede albergar en su memoria. Yo no quiero caer en ese error y os resalto que, así como este día nos han tratado de esta manera tan desabrida, otros días el trato ha sido bueno y agradable, no nos han cobrado por adelantado ni nos han hecho sentir a disgusto. Puede que lo aquí relatado haya sido una desafortunada excepción… pero ha sucedido así y yo no puedo callármelo. 

No sólo hubo fallos en cuanto al trato recibido. En principio los huevos rotos que sirven son una maravilla, puedes acompañarlos con hongos, jijas, jamón o foie. Los probé con hongos hace unos meses y eran una delicia, estaban bien hechos, las setas tenían un sabor exquisito y la sartén era generosa. Pero este último día los pedimos con foie y no me gustaron nada… semichamuscados, las patatas a medio hacer y el foie no se veía por ningún lado. ¡Un desastre!

Sin más miramientos y a pesar de la intención de pedir otro cubo de botellines que al final evidentamente no quisimos, nos fuimos sin ganas de volver. Una verdadera lástima para un sitio que en un principio me gustó tanto. No os preocupéis, algún día me animaré a darle otra oportunidad... algún día, cuando mi cabra y yo dejemos de llorar. 

lunes, 5 de marzo de 2012

Feria del Stock: 3 y 4 de Marzo

 Como todos los años tras las rebajas de invierno, este fin de semana hemos podido asistir a este evento realizado en la Feria de Muestras de Valladolid. En él las tiendas pueden poner a la venta esos artículos que no han sido vendidos y a los cuales quieren dar salida. 

 Me parece una gran idea para promocionar el pequeño comercio. Además, sin estas oportunidades muchas de estas tiendas se verían obligadas a tirar excedentes de la temporada pasada, puesto que almacenar productos difíciles de liquidar supone no tener espacio para almacenar los nuevos y, evidentemente eso conlleva ciertas pérdidas... Estaréis de acuerdo conmigo en que existe una gran diferencia entre tirar los artículos sobrantes e intentar venderlos, aunque sea por debajo de su coste. 

Prácticamente he acudido a todas las ediciones de esta feria, siendo éste el octavo año que se realiza. El año pasado decidí no ir porque en ediciones anteriores la variedad y la calidad era pésima. Los primeros años me gustó mucho, pero después empezaron a dar salida a artículos prehistóricos que tenían en el almacén y que, aunque costasen muy poco, no merecía la pena comprarlos. 

Es cierto que hay tiendas que venden artículos pasadísimos de moda, no de rebajas, sino de hace bastantes años… pero no me voy a meter con ellos por eso, al fin y al cabo ¿por qué no van probar suerte a ver si alguno de esos artículos conquista al cliente? Con lo que sí me voy a meter es con el hecho de que cuando todas las tiendas hacen eso mismo, suceden desastres como el de hace dos años, edición en la cual entrar en la Feria de Muestras era como hacer un viaje a los años 90. Eso no era una Feria del Stock, sino una feria de la basura y el euro que cuesta la entrada suponía un dinero malgastado.

Pero me voy a dejar de malos rollos: este año me he llevado una grata sorpresa. Supongo que, además, como consecuencia del descenso en las ventas en el periodo de rebajas, los artículos que han quedado sin vender son mejores y más variados.

Algunas de estas tiendas sólo venden stocks, pero otras también tienen artículos de temporada que venden a precio normal, lo cual no me parece mal: La Feria del Stock tiene que ser también un escaparate para el pequeño comercio, una manera de promocionarse y, por qué no, de aprovechar para hacer publicidad de la nueva temporada. 

Es difícil realizar un análisis exhaustivo de cada uno de los establecimientos participantes, por lo que citaré lo que más me ha llamado la atención en algunas de ellas. Os muestro el plano donde están los nombres de todas las tiendas de los stands (¡click en la imagen para verla en grande!):


Lemon: De toda la ropa que tenían sólo me ha gustado la de marca Desigual, tenían toda la ropa de esta marca al 50% de descuento. No es una de mis marcas preferidas, por lo que no he sido capaz de distinguir si eran artículos de esta temporada o puede que de la pasada (como la mayoría de las cosas que tenían de otras marcas), pero desde luego tenían muy buena pinta. Es verdad que en Valladolid disponemos de una tienda Desigual Factory en el C.C. Equinoccio Park, la cual puede ensombrecer esta oferta, pero desde luego era una de las más atractivas para los fans de Desigual. 

Justo Muñoz: Probablemente sea una de las tiendas más conocidas de Valladolid, tenían ofertas muy interesantes tanto en deportes, como en artículos de hogar y en juguetes. Por destacar algo, vendían una diana electrónica por 3€ y había gran variedad de muñecos y juegos por menos de 10€. No me ha parecido que los artículos de deporte estuvieran muy rebajados, pero bueno, siempre que estén un poco más baratos se agradece ¿no? ¡Si has estado alguna vez en este establecimiento ya sabrás que ésta no es una tienda especialmente barata!
  
Azabache: Me gusta muchísimo. Siempre que paso por delante de su escaparate tengo la irrefrenable necesidad de entrar. ¡Es el lugar ideal para encontrar regalos! Siempre me han gustado las camisetas que tienen, originales y de muy buena calidad, no como las de Bershka, Shana o H&M… (que no valen ni para trapos y valen lo mismo o más). En temporada las camisetas de Azabache tienen precios de entre 10 y 30€, aquí pude encontrar una grandísima variedad de blusas, camisas, tops… por precios de entre 5 y 12 €.  Tenían también artículos de regalo: bolsos, bufandas, pañuelos… muy por debajo de su precio habitual. De esta tienda destaco algo importante: Me encanta cómo han decorado el stand, muchos otros están puestos como un mercadillo de baratijas: todo desordenado y sin ningún gusto estético, como si por ser barato no tuviera que estar ordenado. 
 
Como tú: ¿A quién no le gusta esta tienda? Es otra tienda de regalos originales que se encuentra en la calle Fray Luis de León. Tienen gran cantidad de cosas con motivos de personajes de dibujos animados famosos: de la Warner, de Disney, Superhéroes… Tienen también un montón de camisetas con mensajes graciosos. Creo recordar que nada del stand superaba los 10€, y teniendo en cuenta que estamos hablando de artículos originales de personajes tan conocidos como Hello Kitty, los Simpson o los ya indicados… estaban muy rebajados. Me gustó mucho y al igual que en Azabache, los artículos estaban perfectamente ordenados en las estanterías y mesas. Me encanta que los lugares tengan armonía estética, aunque se trate de una feria de stocks. 

Ramos y Epi: Es una tienda de artículos de peluquería. No entiendo demasiado de este tipo de artículos así que no sé qué calidad tendrán (distribuyen a peluquerías así que no creo que sean muy malos), y por el precio que tenían… ¡si salen malos tampoco pasa nada! Champús y mascarillas por menos de 3€, pintauñas a 1€,  ampollas para el contorno de ojos por 3€, planchas de pelo profesionales 119€,  variedad de brochas de maquillaje por precios entre 1 y 3€.

Los pintauñas y labiales que he encontrado en éste y en el resto de establecimientos de droguería eran increíblemente feos y pasados de moda… pero bueno, digo yo que por 1€ alguna se los comprará... desde luego yo no los querría ni regalados.

Folder: Distribuyen al por mayor y al por menor artículos de papelería. Me gusta porque, en general, es una tienda con artículos muy baratos (y cuantos más compres, más baratos salen). Lo que no me ha gustado es que, hojeando el catálogo de productos, he podido comprobar que los precios que tenían en la Feria del Stock no eran muy distintos a los habituales… Pero bueno, no voy a ser tiquismiquis, me ha parecido muy bien que estuvieran presentes en la feria, aunque sus precios no fuesen muy rebajados han ido y se han dado a conocer, y si además de ello han conseguido tener un considerable número de ventas, pues me alegro muchísimo. Haberse molestado en acudir y publicitarse es algo digno de reconocimiento. 

Papelería Urbana 24: ¡Bolígrafos y Lapiceras de Kukuxumusu, Jordi Labanda o Ágatha Ruiz de la Prada por menos de 2€! En cualquier papelería valen cerca de 5€. No en vano, cuando he ido quedaban ya bastante pocos, son artículos muy golosos. La mujer que atendía era muy atenta y simpática, la he hecho varias preguntas y muy amablemente me ha ayudado a buscar entre las cestitas de bolis lo que yo quería. 

Di Pietra Accessori: Tienda de Accesorios, bisutería y complementos ubicada en la calle Montero Calvo. Tenían cosas preciosas, de buena calidad a precios muy asequibles, como por ejemplo unos bolsos que al tacto eran impresionantes (si no eran de piel la imitaban muy bien) y que costaban entre 15 y 20€. ¡Una pasada! 
 
Kick plaza: Otra tienda de artículos de bisutería, regalo y ropa. Tenían además un montón de pulseras de moda a muy buen precio. He encontrado camisetas súper bonitas a menos de 10€… Me han gustado tanto los artículos que quiero ir a la tienda física... ¡Oh no! ¡Tenemos un problema! ¿Dónde está esta tienda? ¡No he encontrado ningún cartel con su dirección! ¡Tampoco les encuentro por internet! Aquí es donde veo uno de los grandes fallos de esta feria:

No sólo se trata de ir allí y vender lo que nos sobra. La mayoría de los stands simplemente tenían un pequeño cartel semi-improvisado que indicaba el nombre de la tienda. Muy pocos tenían tarjetas, catálogos o indicaciones de dónde se encuentra su local. Si le gustáis a la gente… ¿cómo van a saber dónde encontraros? ¿Por qué no aprovechar para dar a conocer un poco más vuestros negocios?

Me encanta el pequeño comercio. Creo que es necesario relanzarlo de alguna manera, y me da mucha rabia ver que en ocasiones como ésta, que podría llevar el lema “La unión hace la fuerza”, no se aprovecha para llamar la atención de los consumidores… 

En este sentido hago una especial mención al stand de Lanas Maranta: ¡Olé! Me ha gustado mucho ver a ese grupo de mujeres tejiendo lana, mostrando lo que hacen y cómo lo hacen y poniendo a la venta originales bolsos, bufandas, faldas y chaquetas artesanales. Es una buenísima tarjeta de presentación, distinta y auténtica. 

Pero no hace falta irse a algo tan diferente… con un llamativo cartel como los de Justo Muñoz o Lemon, y poniendo a disposición del visitante tarjetas como en Di Pietra, se podía haber mejorado mucho esa imagen de mercadillo improvisado que tiene todos los años la Feria del Stock. 

A pesar de todo el balance es muy positivo, ¡y me vine con unas cuantas bolsas! Simplemente remarco una sugerencia... tenemos que cambiar el chip: Barato no significa desordenado, improvisado, sucio o de mercadillo ¡Enterémonos!